Todas las entradas por noencuentrosentidoalavida

La vida es una mentira

El otro día leí un post que me hizo pensar mucho. No por el post en sí, sino por el elevado número de comentarios de toda índole que había generado su lectura (un par de ellos míos).

En resumen, el artículo relata bastante bien la dramática situación laboral a la que se enfrentan los jóvenes españoles en estos momentos. Jóvenes que en muchos casos acumulan muchísimos años de estudio a sus espaldas pero que no tienen apenas experiencia ni laboral ni, lo que es más grave, vital. Vamos, que no tienen ni pajolera idea de cómo funciona el mundo. La autora del post es una joven periodista cercana a los 30 años en paro desde hace más de 12 meses, que en estos momentos atraviesa una situación especialmente dura para ella porque, según relata, no consigue trabajo ni limpiando retretes. En fin, merece la pena leerlo, os lo recomiendo. Os copio el enlace a continuación. Mi padre dice que si no hubiera estudiado ahora tendría la vida solucionada

La lectura de dicho post dejó en mí dos huellas importantes. Por un lado, me permitió constatar una vez más cómo la mayoría de seres humanos son incapaces de predecir los acontecimientos antes de que sucedan; a ver, seamos sinceros, la vida no es de color de rosa como la pintamos en los medios de comunicación (social media, TV, etc..), pero es que hasta que no sentimos en nuestras propias carnes las crudeza de la vida no reaccionamos. En mi caso está claro que soy demasiado sensible, porque soy capaz de sentir esta crudeza en las carnes de los demás, analizar las causas, dibujar patrones y concluir que nadie está exento de pasarlo mal en este mundo que, según está montado por ahora, es una gran mentira. Por otro lado, el mismo día que leí el artículo comencé a escribir este blog; os aseguro que la terapia de escribir para desahogarse no tiene precio. 🙂

A continuación os dejo mis 2 respuestas de ánimo que le dediqué a aquella desesperada chica tras leer su post:

“Los cambios en los que estamos inmersos (a nivel mundial) no han hecho más que comenzar. En los próximos 10-30 años vamos a asistir a tranformaciones (sociales, culturales, laborales…) tan impresionantes que nos van a dejar absolutamente sin palabras A TODOS (incluidos los ingenieros!).

LO PRIMERO: Nunca tires la toalla. Te lo dice alguien que la ha tirado muchas veces, pero que luego afortunadamente la ha recogido (o se la han recogido) a tiempo.

La vida es un juego y las reglas a día de hoy son las que son. Olvida las reglas de hace 10 años e intenta vislumbrar las de dentro de 5 años (porque, como decía, las de dentro de 10-30 años es imposible predecirlas).

El trabajo ya no se busca, lo genera uno mismo. Cada uno somos una “empresa”. El autoempleo, tanto si eres emprendedor como intraemprendedor, es la nueva forma de trabajar, así que las expresiones como “no me quieren ni para…” han pasado a la historia.

Si no tienes experiencia en algo TE LO INVENTAS. ¿O cómo crees que llegó el petit Nicolas ese a codearse con la “gentuza” con la que se codeó?

Si quieres trabajar de cualquier cosa en España, está “chupao”!! Aprovecha que en España no piden referencias reales. Monta un “teatro” con tu vida y conseguirás el cutre-trabajo que quieras en menos de 2 semanas. Si te tienes que inventar el CV pues te lo inventas. Corta experiencia de aquí y de allá e invéntate la que quieras y a estudiarte el papel como el mejor de los actores y a salir a escena! ¡¡Como hacen los políticos cada vez que dan explicaciones sobre la corrupción!!

IMPORTANTE: Si quieres trabajar en algo que te apasione, aprovecha las EXCEPCIONALES CUALIDADES que tienes para ofrecer algo que un determinado grupo de personas NO PODRÁ RECHAZAR. Párate a pensar y te darás cuenta de lo que hablo.

Mucha suerte y a divertirse!!! Por favor, NO TOMARSE LA VIDA EN SERIO QUE NO MERECE LA PENA!”

“Nuestro comportamiento nos empuja al lugar donde queremos estar.

Esta claro que tú no quieres limpiar retretes. Pero tampoco deberías querer tirar la toalla, porque de lo contrario acabarás haciéndolo.

Podrías por ejemplo querer escribir un libro. Échale huevos!!! Lo más difícil, que es arrancar ya lo has hecho! Ya tienes el primer capítulo (este post). Si finalizas tu libro, avísame porque seré la primera persona en comprarlo.”

La vida es rara, rara, rara

Siempre he pensado que la vida es rara, pero es que ahora creo que es muy muy rara.

Los cambios en los que estamos inmersos a todos los niveles (social, cultural, económico, laboral, etc.) no han hecho más que comenzar, y no son más que la punta del iceberg.

Si todavía alguien piensa que va a tener un trabajo para toda la vida con un sueldo asegurado, como tuvieron en un período muy corto de la Historia algunas personas (concretamente nuestros padres) siento decepcionarle. Más vale que vaya abriendo los ojos lo más rápidamente posible porque esa situación ha sido una más de las múltiples que hemos vivido a lo largo de la Historia de la humanidad.

El futuro se antoja “divertido”. Los períodos históricos futuros van a estar marcados por cambios que se producirán cada vez con más frecuencia y de forma más pronuciada. Es decir, la vida no va a ser desde luego un camino recto, sino con muchísimas curvas. Para los amantes de las emociones fuertes, ¡fenomenal! Para el resto, que es la inmensa mayoría… ¡a adaptarse!

Está claro es que el ser humano va a tener que aprender muchas cosas que, hasta ahora, no enseña absolutamente nadie. Como, por ejemplo, que los bancos no deben controlar nuestras vidas. ¿Y eso qué significa? Pues muy sencillo. No hipotecarse la vida. Yo no he comprado nunca nada a crédito, ni siquiera mi casa. Ahorré, ahorré muchísimo trabajando muy duro, y viví de alquiler hasta que pude comprarme una casa (pequeñita, no un palacio!). En este sentido, duermo tranquila por las noches porque no le debo nada a ningún banco.

Otra cosa que debemos aprender es que cuantas menos cosas materiales tengamos, menos ataduras mentales tendremos y más fácil nos resultará ir cambiando nuestra vida a medida que los tiempos cambien.

El empleo. ¡Ay el empleo! ¿Qué es el empleo? Una definición podría ser: “el empleo es la puesta al servicio de nuestro tiempo realizando actividades concretas a cambio de dinero”. Analicemos esta definición. Por un lado, el dinero escasea para la gran mayoría de la población mundial, entre otros motivos porque está endeudada hasta las cejas. ¿Por qué? Porque en determinados momentos de la Historia a los bancos les da por prestar una enorme cantidad de dinero, en ocasiones inexistente, que provoca un aumento artificial de los precios de los bienes. Con este panorama, las personas que disponen de dinero para que sea posible generar empleo son escasas. Seamos sinceros; sin ventas no hay negocio, y sin negocio es imposible generar empleo remunerado porque falta un elemento: el dinero. La única opción posible en este caso sería convencer a inversores estúpidos para que prestasen dinero, porque estos, de momento, sí disponen de dinero. Por este motivo, cada vez más oímos hablar de trabajos no remunerados o, en el mejor de los casos, a cambio de determinados bienes o servicios. Analicemos ahora la expresión “la puesta al servicio de nuestro tiempo”. Estaréis de acuerdo conmigo en que emplear mucho tiempo en realizar una actividad no es sinónimo de resultados, así que para mí esta definición, en los tiempos que corren, no debería ser aceptable para la mayoría de actividades laborales.

No quiero extenderme más porque aún no he desayunado y ¡me muero de hambre! Pero no quiero marcharme sin expresar la idea más importante de este post, la que me ha impulsado a iniciarlo.

A lo largo de nuestra larguísima vida vamos a tener muchos y variados tipos de empleo, lo cual sin duda es algo, desde mi punto de vista, muy positivo, porque nos hará personas muy versátiles y nos permitirá desarrollar muchas áreas de nuestra personalidad. Sin embargo, muchos de esos “empleos” van a ser sin remunerar, ya sean por cuenta ajena o por cuenta propia. Ahí es donde las personas resilientes que sepan realmente aprovechar esos momentos de su vida con objetivos claros marcarán la diferencia frente al resto de seres humanos.

¡Que tengáis un gran día!

La vida no tiene sentido

Tengo casi 40 años. Es decir, he vivido con seguridad, más de 1/3 de mi vida. Y siempre he pensado que la vida no tiene sentido. Obviamente he decidido no tener hijos. Me parecería totalmente incongruente traer un ser a un mundo en el cual no me siento a gusto. Me parecería, por otro lado, un acto muy egoísta. Que me perdonen las madres pero creo que es egoísta traer hijos a un mundo tan cruel esperando a… que ellos lo cambien ¿o qué? En fin, no lo entiendo.

Siempre me ha encantado escribir. Cuando era pequeña, solía hacerlo muy a menudo, por hobby. En el colegio siempre se valoraban muy positivamente mis redacciones, las cuales, por cierto, me costaba muy poco realizar.

Además de historias de misterio y amor, solía escribir un diario por las noches, así como un cuaderno por las tardes, que recuerdo tenía las tapas amarillas. Ese cuaderno acabó en el fuego cuando yo contaba con 8 años de edad. Algún día os contaré cómo sucedió. Fue un verdadero trauma tener que destruirlo, pero fue parte de un proceso de superación que me ví obligada a llevar a cabo para poder sobrellevar una de las múltiples etapas realmente duras que he pasado en mi vida.

Siempre fui una niña muy curiosa que leía todo lo que caía en mis manos. Recuerdo que siempre le daba una oportunidad a todos los libros que encontraba por las estanterías de casa. Leía la primera hoja y si no lo entendía o me aburría lo dejaba… No sé si fue leyendo algún libro “inapropiado” para mi edad o quizás fruto de mi imaginación, pero con 4 años edad al parecer un día le pregunté a mi madre “mamá, ¿cómo salen los niños? Yo sé cómo entran pero no cómo salen”, a lo que mi madre respondió “hija, por el mismo lugar que entran, salen”. Después de aquella conversación, mi madre le comentó a un psicólogo amigo suyo si aquello era normal y él la tranquilizó diciéndole que no era muy normal pero que, ante todo, ella debía responderme con la mayor naturalidad posible a las preguntas exactas que yo hiciese y con palabras que yo pudiera entender.

Aún recuerdo cuando, con 7 u 8 años, les pregunté a mis padres qué significaba la palabra “masturbarse”, tras leer una consulta de un lector en la sección de psicología de la típica revista del corazón de la época. Les puse en un gran aprieto para responderme.

Mi infancia fue bastante infeliz. Mis padres lo hicieron lo mejor que pudieron pero no fue suficiente. Fui una niña muy difícil.

Mi adolescencia fue aún peor y mi edad adulta… digamos que tiene épocas.

Bueno, como post de presentación creo que ya me he extendido bastante.

Por cierto, había olvidado lo beneficioso que me resulta plasmar por escrito las ideas que se me pasan por la cabeza, como hacía cuando era una niña…

¡Hasta la próxima!